Fundamentación

Congreso Latinoamericano De Salud Mental “Los Rostros Actuales Del Malestar”

Vivimos en un contexto de complejidad y paradojas, donde coexisten subjetividades aisladas, culturas fragmentadas, reconstrucción de identidades, cambios vertiginosos, problemáticas individuales y grupales que tienen nuevos rostros, que muchas veces las familias, la escuela o la sociedad no alcanza a responder.

En esta cultura del malestar, estamos atravesados por la angustia, las violencias, la incertidumbre existencial, las promesas de un mundo feliz atado con los alambres del consumo y la medicalización, que profundizan y deniegan lo más profundo de la condición humana.

El cambio paradigmático en los criterios de Salud Mental en nuestro país, nos obliga a ajustarnos a un cambio en el modelo de atención, que implica una concepción diferente del sufrimiento humano, con la propuesta de validar nuestra práctica desde una política basada en la inclusión de las personas en la comunidad, como también dialectizar con otras disciplinas, teorías, profesiones, prácticas e instituciones que se reúnen en el campo de la Salud Mental, desde un fundamento ideológico definido según las marcas de nuestra época.

Este Congreso Latinoamericano de Salud Mental nos da la oportunidad de debatir sobre el peso de nuestras concepciones, nuestra formación y nuestra posición dentro del vasto espacio de la Salud Mental en Argentina y en los países de la región, lo cual no deja de presentarse como un desafío de extraordinaria potencialidad para nuestra profesión y otras profesiones que comparten nuestro campo de acción, fortaleciendo el devenir de las lógicas colectivas en tanto fuente inclaudicable de salud.

Acontecimientos en los que la multiplicidad de corrientes científicas, la interdisciplina, el aprendizaje crítico, los debates rigurosos, han posibilitado dilucidar las dimensiones éticas, políticas e ideológicas que operan en nuestras praxis.

El compartir nuevas experiencias y producciones colectivas, servirán sin dudas para seguir edificando dispositivos con criterios latinoamericanos en donde sea posible socializar praxis críticas referidas a la Salud Mental y los Derechos Humanos, gestionar acciones que impidan la continuidad de situaciones que vulneren derechos fundamentales de las personas, sin perder de vista el entrecruzamiento de los distintos paradigmas que nos atraviesan, generando las condiciones del pensamiento complejo y crítico de la Salud mental en América Latina.